Visitar Capurganá, y específicamente El Aguacate es, en sí mismo, una experiencia transformadora, y el Hotel Bahía Aguacate ubicado literalmente entre la selva y el mar, fue la mejor elección de este viaje.
Maya, Andrés y Stiven forman un equipo excepcional que se toma en serio su papel de anfitriones.
El cafecito en la mañana que no faltó. Los desayunos y las cenas hechas con cariño. El juguito frío-helado para aliviar el sofoco después de comer… delicioso.
Muchas gracias, muchachos. ¡Nos encantó hospedarnos con ustedes! Tocará regresar para probar los kayaks.